El título no es un error, es una declaración. “Punto de Partido” no habla de empezar de cero, sino de ese punto que falta para ganar, para superar algo que parecía imposible. Es el instante donde el corazón late más fuerte, donde hay que decidir: ahora o nunca. Un paso más y todo puede cambiar.
Este segundo trabajo marca un giro: un sonido más indie, más oscuro y honesto, pero sin abandonar el corazón punk y el desparpajo rockero que caracteriza a La Niña Paracaídas. Las guitarras se vuelven más densas, los coros más envolventes, y las letras oscilan entre la melancolía, oleadas de humor y vitalidad.
Cada canción es un capítulo dentro de ese proceso de madurar y reconstruirse:
“¡Trístemente, Sí!” abre el disco con fuerza y sinceridad: aceptar lo que duele también es avanzar. Saber quedarse en un sitio y aceptar la situación con humor.
“A los 26” captura el caos de crecer sin manual, de la presión añadida de las marcas vitales establecidas y de sentirte juzgada por no seguir la norma, y correr y decidir hacerlo a tu manera.
“Todo Va Tan Rápido” es un interludio que detiene el tiempo para observar el torbellino interior, hablándose a sí misma, reflexionando, hasta llegar a parar un poco y pensar.
“Mamá, Me He Mudado” retrata la independencia y el eco vacío de las primeras mudanzas: nostalgia y libertad a la vez. Ganas a veces de volver al calor del hogar, al abrazo de nuestras madres.
“Sobrepensar” se sumerge en la mente, en la ansiedad y en la necesidad de soltar el control, de las personas que te recogen en momentos donde necesitas ayuda, y de largas sesiones de terapia.
“En Pausa” es un interludio que anima a respirar. Es un freno, un límite y una pausa también auditiva.
“No Importa” es una declaración desafiante: cuando todo pesa, es un acto puro de rebeldía.
“Nada” cierra el disco con rabia, energía y también alivio. Es el último salto, el momento posterior al ruido, cuando entiendes que a veces tienes que hacer lo que te da la gana y poner límites a la gente que solo hace ruido a tu alrededor.
Producido por Arnau Moreno y Víctor Ayuso, compuesto y co-producido por las 5 componentes de la banda (María Puigvert, Berta Jativa, Laia March, Maya Arqués y Míriam Linares), y grabado entre estudios caseros, y no tan caseros, madrugadas y nuevas ciudades, "Punto de Partido" suena a crecimiento real: imperfecto, honesto y vivo.
Con referentes musicales como Hinds, Cala Vento o Alcalá Norte, y representando a una nueva ola de bandas como Petunias, El Momento Incomodo o La 126, en "Punto de Partido" La Niña Paracaídas logra equilibrar oscuridad y crisis vitales con humor, y la angustia con la euforia, en un disco que se siente como un abrazo entre el pasado y lo que viene. "Punto de Partido" es ese instante en el que todo se define y que, en lugar de significar el final del último set supone el inicio de una nueva etapa.

